Hoy miércoles 14, de nuevo en el gimnasio, con la rutina habitual. Una hora de pedaleo por mi cuenta y otra de spinning (cómo se nota que han vuelto ya los monitores "titulares"..!!). Mi intención era nadar los habituales 1000 Mtrs., pero no sé porqué motivo, no pude. Supongo que sería únicamente cansancio acumulado, pero es que no pude hacer prácticamente nada. Apenas 10 minutos y 550 mtrs de natación. No podía con mi alma. Cuando eso pasa, lo mejor es retirarse. Un día tonto lo tiene cualquiera, y a mi me tocó ese. Mejor dejarlo a tiempo que forzar e inutilizar el resto del entrenamiento. El cuerpo tiene inteligencia propia, y como tal, sabe cuando necesita descansar y cuando se le puede exprimir un poco más.Dejé la piscina, me metí en el Spa, y me fui a casa a dormir. Ni cené. Directamente a la cama.
El jueves me levanté fortísimo, por supuesto, después de la noche que pasé durmiendo del tirón, pero, aunque me encontraba fenomenal, no quise forzar, ya que por la noche me había comprometido a cumplir una baja de un amigo para jugar un partido de fútbol. Y la verdad es que lo agradecí en el campo, porque me salió un partido estupendo. Marqué dos goles, y estuve presente por todo el campo, corriendo arriba y abajo, cortando balones, dando buenos pases...en fin, que me desquité del lunes pasado.
El viernes no hice nada de ejercicio. Dormí una buena siesta, ya que había quedado con unos amigos para ver la final de los carnavales de Cádiz, y quería aguantar toda la noche.
El sábado, aunque me acosté cerca de las 7 de la mañana y pensaba tomármelo de descanso, me obligué a levantarme con tan sólo 5 horas de sueño, ya que tenía una barbacoa en Sevilla, en casa de un amigo. Viaje en moto hasta Sevilla ( bastante cansado, lo aseguro. Cuando vas a 140-150 Km/Hr., la tensión del cuello es bastante molesta, y a la vuelta llegué a sentir bastante dolor).
El tema de la comida: pensaba haber llevado un mejor control durante el fin de semana, pero, por un lado, no quiero seguir ningún tipo de dieta. Únicamente ejercicio. Y por otro lado, en una cena con las posteriores copas, y en una barbacoa, poco régimen se puede hacer. De hecho, el sábado hasta me fumé un par de pitillos sin ningún remordimiento de conciencia, ya que eran los primeros que me fumaba desde el día 5 de febrero, en que también me fumé uno, dos semanas más tarde de los dos que me fumé con mis amigos en un bar viendo el Madrid-Zaragoza...creo que no está nada mal, después de haber estado fumándome casi un paquete al día. Una media de 5 pitillos al mes, está bastante bien, creo.
El domingo retomé de nuevo la bici para salir a hacer kilómetros con el grupo. La idea inicial era hacer sobre los 50, pero se nos fue un pelin de las manos, ya que pensábamos cortar por un sitio para llegar a casa y resultó imposible, así que tuvimos que dar un rodeo, y acabé haciendo casi 63, pero me encontré genial. Super fuerte de piernas y sin molestias en los apoyos (manos, muñecas, plantas de los pies y trasero). Imagino que se debería a esos dos días de descanso y al entrenamiento que estoy haciendo. La verdad es que ha sido toda una inyección de moral. Yo hubiera seguido otra hora con la bici. Sabía que estaba más o menos bien físicamente, pero eso de verme siempre delante, sin molestias de ningún tipo, con fuerzas y con ganas hasta el final, me hacen ver que voy por el buen camino, y mi entrenamiento da sus frutos.
Y ya el lunes, de nuevo he ido a jugar al fútbol. No he ido al gimnasio, porque quería hacer un buen partido y quería estar bien descansado. No ha ido demasiado mal, la verdad. Al final hasta he marcado dos goles, pero me temo que ha sido debido más a la debilidad defensiva del rival que a mi técnica goleadora.
Y desde entonces, hasta hoy...nada de nada. Estoy impartiendo un curso por las tardes, y mientras que me lo he estado preparando, no he tenido tiempo de ir al gimnasio ni de hacer nada más.
Mañana espero poder con la bici. Parece que la etapa promete. Serán pocos kilómetros (unos 30), pero muy duros.
Ya os contaré.
THE TRAINING MAN
Comparte mis experiencias y entrenamientos en el día a día. El entrenamiento de un hombre normal y corriente, un aficionado al deporte en general, dispuesto a conseguir sus objetivos físicos y deportivos, cueste lo que cueste...y cuidado, porque estoy muy motivado para lograrlo.
viernes, 24 de febrero de 2012
martes, 14 de febrero de 2012
Los excesos se pagan.
Pues eso... que los excesos se pagan, tanto por defecto como por exceso, y a mi me ocurrió el pasado lunes 30 de enero. Estuve por la mañana realizando mi ya habitual rutina de pedaleo y piscina, y por la noche fui a jugar un partido de fútbol con mis amigos...estaba muy bien. Me sentía fenomenal, muy fuerte, y con ganas de correr...y en una arrancada, tras cortar un balón y tratando de plantarme sólo delante del portero (ya comenté varias veces que era velocista), me dio el llamado "mordisco de la cobra" en la parte posterior del muslo derecho, que es el repentino pinchazo que se siente al romperse una fibra muscular. Me tuve que retirar del partido a la mitad, y me llevé 2 días sin poder hacer nada, tratando de recuperarme bien, sin forzar el entrenamiento. Mi amigo Rafa el pobre lleva ya un par de semanas queriendo salir a correr conmigo y por un motivo u otro, ya le he tenido que dar varias negativas. A la siguiente me manda "ar caraho", fijo.
El jueves me levanté casi sin molestias, así que fui al gimnasio, y comentándolo con un monitor, me dijo que podía hacer bicicleta, pero en plan tranquilo, que no forzara, ya que iba a trabajar otro paquete muscular distinto al que yo me había lesionado. Empecé muy bien, despacito, sin querer abusar, ya que me daba algún que otro pinchacito en la zona, pero a medida que me fui calentando, no lo pude evitar y acabé entrenando a un ritmo bastante fuerte, casi igual al habitual. Seguidamente, natación (20 minutos = 1.000 mtrs.) y piscinas de contraste que me sentaron fenomenal para recuperar del todo la zona.
El viernes, más de lo mismo, pero forzando bastante más desde el principio. Empecé y acabé muy bien, con muy buenas sensaciones. Sin embargo, en la piscina me costó mucho calentarme y encontrar mi "velocidad de crucero". De hecho, el ritmo se resintió muchísimo. Sin motivo aparente, me dolía mucho el hombro izquierdo, y hasta que no pasaron casi 800 Mtrs no me empecé a encontrar más o menos bien. A la vista está que hice ésta vez los 1000 en casi 25 minutos.
El sábado no hice nada, ya que me fui de viaje a Galicia, y estuve preparando la maleta por la mañana. Domingo tampoco nada (bueno, comer y beber como un gallego con hambre. De los 4 kilos que llevaba perdidos, en dos días recuperé otros 2, fijo. No me he querido ni pesar desde entonces).
El lunes no pensaba hacer gran cosa, pero ya que me había llevado algo de ropa deportiva en la maleta, decidí echarle un pelín de morro e intentar entrenar en un gimnasio cercano por la patilla. Con la excusa que me iba a mudar allí y que estaba probando, me dejaron probar las instalaciones. Estaba muy confiado que podría nadar, ya que el centro tenía piscina, pero una vez que terminé mi hora de bicicleta, al bajar, me llevé la desagradable sorpresa que la piscina, aparte de ser minúscula, tenía un horario limitado de apertura, así que no pude nadar como yo hubiera querido. Visto lo visto, me subí de nuevo a sala y estuve otra media hora con la bici.
Al día siguiente la misma jugada pero en un gimnasio diferente, sólo que ésta vez lo de entrenar por el morro, no coló. Tuve que pagar 7 €, y eso porque les dije que iba de parte de un amigo que vive en Vigo y es cliente del gimnasio, lo cual es rigurosamente cierto. Rutina de bicicleta, y natación, aunque un tanto descafeinada. La piscina no creo que tuviera más de 20 Mtrs. con lo cual no me pude guiar por el número de largos, así que lo hice por el tiempo de nado. Por lo que pude ver, la gente en ese gimnasio no está muy habituada a nadar de forma continua. Llegaban, se metían, nadaban un ratito y se salían...vaya ganas de cambiarse, ducharse, bañarse y salirse..!! para eso yo ni me molesto.!!
El miércoles, ya en casa, lo tomé de día de descanso. No quería abusar y tener de repente una recaída de cualquiera de mis lesiones.
El jueves, de nuevo fui al gimnasio, dando gracias por las instalaciones que tengo aquí, y aparte de mi hora de pedaleo, una vez que terminé, me metí en una de spinnig. No me gustó ésta vez en absoluto. Se está abusando de forma salvaje de los ritmos electrónicos y maquineros, dandome por un momento la sensación de encontrarme en un after rodeado de niñatos bailando bakalao...estuve tentado de bajarme de la bicicleta, pero no lo hice por respeto al monitor. Bastante enfadado bajé a la piscina, y me puse a nadar, a ver si se me pasaban las malas pulgas. Qué asco de clase..!! Ni me metí en el Spa ni nada. Derechito para casa.
Al día siguiente, fui de nuevo, empezando ésta vez por hacer media hora de pedaleo, otra hora de spinning (una clase incluso peor, lo que me ha llevado a mostrar mis quejas a la dirección del centro), y de nuevo otra media hora para terminar de completar el entrenamiento de piernas. Para rematar la semana, estuve nadando media hora, un poco más lento de lo habitual. No quería desfondarme. No sé qué distancia recorrí, pero terminé muy contento porque los últimos 5 minutos los dediqué a hacerlos bastante fuertes, ya que me encontraba muy bien.
El fin de semana, rien de rien en cuanto al plano deportivo. En casa estuve muy liado con mi hija, que me tuvo entretenido sábado y domingo sin descanso.
El lunes por la noche fui de nuevo a jugar al fútbol con mis amigos, con cierto temor por cómo iba a responder después de pasarme casi tres días sin hacer nada, y con un frío en el campo de mil demonios. Como me temía y aunque marqué un gol, jugué uno de esos partidos para olvidar. No me encontraba a gusto, me costó casi media hora entrar en calor, no me ubicaba bien el campo, me cogieron la espalda dos o tres veces, no corté algunos balones que en condiciones normales hubiera llegado sin problemas, me encontraba pesado, lento, abotargado....bufff...menos mal que terminamos ganando con bastante amplitud gracias al resto del equipo, porque lo que es por mi...
Y ya hoy de nuevo en el gimnasio, con algunas pequeñas agujetas del partido, lo que he hecho ha sido hora y media de bici y otra media hora de natación. Parece que lo que me faltaba era más rodaje para volver a engrasar ésta máquina. Ya hoy me he encontrado muy bien, fuerte y con energía. Todo lo contrario a lo de ayer.
El jueves me levanté casi sin molestias, así que fui al gimnasio, y comentándolo con un monitor, me dijo que podía hacer bicicleta, pero en plan tranquilo, que no forzara, ya que iba a trabajar otro paquete muscular distinto al que yo me había lesionado. Empecé muy bien, despacito, sin querer abusar, ya que me daba algún que otro pinchacito en la zona, pero a medida que me fui calentando, no lo pude evitar y acabé entrenando a un ritmo bastante fuerte, casi igual al habitual. Seguidamente, natación (20 minutos = 1.000 mtrs.) y piscinas de contraste que me sentaron fenomenal para recuperar del todo la zona.
El viernes, más de lo mismo, pero forzando bastante más desde el principio. Empecé y acabé muy bien, con muy buenas sensaciones. Sin embargo, en la piscina me costó mucho calentarme y encontrar mi "velocidad de crucero". De hecho, el ritmo se resintió muchísimo. Sin motivo aparente, me dolía mucho el hombro izquierdo, y hasta que no pasaron casi 800 Mtrs no me empecé a encontrar más o menos bien. A la vista está que hice ésta vez los 1000 en casi 25 minutos.
El sábado no hice nada, ya que me fui de viaje a Galicia, y estuve preparando la maleta por la mañana. Domingo tampoco nada (bueno, comer y beber como un gallego con hambre. De los 4 kilos que llevaba perdidos, en dos días recuperé otros 2, fijo. No me he querido ni pesar desde entonces).
El lunes no pensaba hacer gran cosa, pero ya que me había llevado algo de ropa deportiva en la maleta, decidí echarle un pelín de morro e intentar entrenar en un gimnasio cercano por la patilla. Con la excusa que me iba a mudar allí y que estaba probando, me dejaron probar las instalaciones. Estaba muy confiado que podría nadar, ya que el centro tenía piscina, pero una vez que terminé mi hora de bicicleta, al bajar, me llevé la desagradable sorpresa que la piscina, aparte de ser minúscula, tenía un horario limitado de apertura, así que no pude nadar como yo hubiera querido. Visto lo visto, me subí de nuevo a sala y estuve otra media hora con la bici.
Al día siguiente la misma jugada pero en un gimnasio diferente, sólo que ésta vez lo de entrenar por el morro, no coló. Tuve que pagar 7 €, y eso porque les dije que iba de parte de un amigo que vive en Vigo y es cliente del gimnasio, lo cual es rigurosamente cierto. Rutina de bicicleta, y natación, aunque un tanto descafeinada. La piscina no creo que tuviera más de 20 Mtrs. con lo cual no me pude guiar por el número de largos, así que lo hice por el tiempo de nado. Por lo que pude ver, la gente en ese gimnasio no está muy habituada a nadar de forma continua. Llegaban, se metían, nadaban un ratito y se salían...vaya ganas de cambiarse, ducharse, bañarse y salirse..!! para eso yo ni me molesto.!!
El miércoles, ya en casa, lo tomé de día de descanso. No quería abusar y tener de repente una recaída de cualquiera de mis lesiones.
El jueves, de nuevo fui al gimnasio, dando gracias por las instalaciones que tengo aquí, y aparte de mi hora de pedaleo, una vez que terminé, me metí en una de spinnig. No me gustó ésta vez en absoluto. Se está abusando de forma salvaje de los ritmos electrónicos y maquineros, dandome por un momento la sensación de encontrarme en un after rodeado de niñatos bailando bakalao...estuve tentado de bajarme de la bicicleta, pero no lo hice por respeto al monitor. Bastante enfadado bajé a la piscina, y me puse a nadar, a ver si se me pasaban las malas pulgas. Qué asco de clase..!! Ni me metí en el Spa ni nada. Derechito para casa.
Al día siguiente, fui de nuevo, empezando ésta vez por hacer media hora de pedaleo, otra hora de spinning (una clase incluso peor, lo que me ha llevado a mostrar mis quejas a la dirección del centro), y de nuevo otra media hora para terminar de completar el entrenamiento de piernas. Para rematar la semana, estuve nadando media hora, un poco más lento de lo habitual. No quería desfondarme. No sé qué distancia recorrí, pero terminé muy contento porque los últimos 5 minutos los dediqué a hacerlos bastante fuertes, ya que me encontraba muy bien.
El fin de semana, rien de rien en cuanto al plano deportivo. En casa estuve muy liado con mi hija, que me tuvo entretenido sábado y domingo sin descanso.
El lunes por la noche fui de nuevo a jugar al fútbol con mis amigos, con cierto temor por cómo iba a responder después de pasarme casi tres días sin hacer nada, y con un frío en el campo de mil demonios. Como me temía y aunque marqué un gol, jugué uno de esos partidos para olvidar. No me encontraba a gusto, me costó casi media hora entrar en calor, no me ubicaba bien el campo, me cogieron la espalda dos o tres veces, no corté algunos balones que en condiciones normales hubiera llegado sin problemas, me encontraba pesado, lento, abotargado....bufff...menos mal que terminamos ganando con bastante amplitud gracias al resto del equipo, porque lo que es por mi...
Y ya hoy de nuevo en el gimnasio, con algunas pequeñas agujetas del partido, lo que he hecho ha sido hora y media de bici y otra media hora de natación. Parece que lo que me faltaba era más rodaje para volver a engrasar ésta máquina. Ya hoy me he encontrado muy bien, fuerte y con energía. Todo lo contrario a lo de ayer.
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