jueves, 15 de diciembre de 2011

EL PRINCIPIO ES LO MÁS DURO

Teniendo en cuenta que estoy terminando de salir de mi lesión, ésta primera semana me la he tomado con muchísima calma, sobre todo para ver cómo reacciona el tobillo, las sensaciones que tengo y ver hasta donde puedo o no forzar.
Evidentemente, después de tanto tiempo parado, sin hacer nada de deporte, no estoy tampoco como para entrenar a un ritmo concreto ni con ningún tipo de intensidad. Si bien es verdad, que mientras he estado escayolado, he cuidado mucho mi alimentación. Sabía que no tenía gasto energético alguno, ya que me he pasado tres semanas en reposo absoluto, tumbado, con la pierna en alto, y no quería coger más kilos de la cuenta a raíz de la inactividad prolongada.

Esta semana la he dedicado a correr suave sobre la cinta, rodar un poco con la bici, nadar tranquilo, algo de bicicleta elíptica, abdominales, algo de musculación y muchos baños de contraste frío-calor. Cada ejercicio ha tenido una duración aproximada de 20 minutos, con una pausa de 5 minutos entre uno y otro.

El tobillo ha respondido muy bien. Mucho mejor de lo que yo esperaba. Me ha transmitido muy buenas sensaciones y creo que ya estoy casi recuperado.

Bueno, a decir verdad, pensando que ya estaba bien del todo, ayer salí a correr un rato con un amigo que entrena habitualmente para carreras populares, medias y marathones completas. Teniendo en cuenta que soy por naturaleza velocista,  que no llevaba el calzado más adecuado para correr y que mi tobillo no está tampoco para hacer barbaridades, creo que lo hice bastante bien. Podía haber forzado un poco más, pero no tenía ganas de volver a lesionarme. Ayer corrí aproximadamente 4.5 Kmtrs, pero con varias paradas de por medio.
Inicialmente, corrimos 2 kmtrs seguidos, unos 13 minutos. Paré un poco para recuperar el aliento, estirar de nuevo, y soltar musculatura. Seguí corriendo y cortando camino para ponerme a la altura de mi amigo, haría otros 700 Mtrs., en 4 minutos. Paramos los dos un momento. De nuevo recuperamos e hicimos una nueva vuelta (1 Kmtr. por vuelta), ésta vez forzando un poco más. Yo hice el kilómetro en 5.20. Ya no podía más. Mi amigo siguió con su entrenamiento planteado, e hizo 8 vueltas (8 Kmtrs.) más. Durante éste tiempo, y por no dejarlo solo, le esperaba a falta de 400 Mtrs. para el final, y le hice de liebre durante el final de 3 de sus vueltas. Total. Que al final corrí unos 4.5 Kmtrs, y durante unos 25 minutos, lo cual es muchísimo para mi, debido a mi innata torpeza para la carrera continua y al estado de mi tobillo. De hecho, hoy lo he notado una barbaridad al levantarme. Me dolía un poco, pero me dolían igualmente las piernas, centralizándose el dolor en los cuádriceps.
Evidentemente, cualquiera que lea ésto y esté acostumbrado a correr podrá pensar que vaya mierda está hecho el tío éste. Y tendrá toda la razón. Pero todo ésto cambiará en unas cuantas semanas, lo prometo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario